
Las cenas de Navidad dejan recuerdos… y a veces manchas imposibles en los manteles. Vino tinto, grasa del asado o cera de las velas pueden parecer el fin de tu textil favorito, pero con los trucos adecuados todavía hay esperanza. Esta guía práctica te ayudará a actuar rápido y bien, evitando errores que fijan las manchas para siempre.
Manchas de vino tinto
La clave es la rapidez. Absorbe el exceso con papel (sin frotar) y cubre la zona con sal fina o bicarbonato para que absorba el líquido. Después, lava con agua fría. Si la mancha persiste, aplica una mezcla de agua oxigenada y detergente suave, probando antes en una zona poco visible.
Manchas de grasa
Espolvorea talco, harina o maicena sobre la mancha y deja actuar al menos 30 minutos. Retira el polvo y aplica lavavajillas directamente sobre la zona antes del lavado. El detergente para platos está diseñado para disolver grasa: úsalo a tu favor.
Cera de vela
Deja que la cera se endurezca y retira el exceso con cuidado. Coloca papel absorbente encima y debajo del tejido y pasa la plancha a baja temperatura. La cera se transferirá al papel sin dañar el mantel.
Para evitar sustos en la próxima celebración, los manteles antimanchas o los protectores de mesa son una inversión inteligente: repelen líquidos, facilitan la limpieza y alargan la vida de tu mesa. Menos preocupaciones y más tiempo para disfrutar.
Cómo ahorrar en calefacción eligiendo el relleno nórdico adecuado

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Enero y febrero ponen a prueba cualquier sistema de calefacción… y también el bolsillo. Sin embargo, elegir bien el relleno nórdico puede marcar la diferencia entre pasar frío o dormir caliente sin subir el termostato. El secreto está en entender gramajes y materiales.
¿Qué es el gramaje?
El gramaje indica el peso del relleno por metro cuadrado y su capacidad térmica.
- 150 g/m²: ideal para otoño o viviendas bien aisladas. Aporta confort sin exceso de calor.
- 300 g/m²: la opción más equilibrada para el invierno medio. Mantiene el calor corporal sin sensación de agobio.
- 400 g/m² o más: perfecto para zonas muy frías o personas frioleras. Permite reducir notablemente el uso de calefacción nocturna.
Materiales que importan
Los rellenos sintéticos de calidad ofrecen buena transpirabilidad y son fáciles de lavar, mientras que los de fibra hueca siliconada retienen mejor el calor. Combinarlos con sábanas de franela o coralina multiplica el efecto térmico, creando una cama cálida desde el primer contacto.
Invertir en rellenos nórdicos de alto gramaje no solo mejora el descanso: también ayuda a ahorrar energía, reducir consumo y mantener una temperatura confortable de forma más eficiente. Dormir bien y gastar menos, un combo ganador para el invierno.


